Wednesday, July 15, 2015

El llamado de un Papa

El 21 de Julio del año 2015, el sacerdote Mexicano Alejandro Solalinde acudió de visita a la Parroquia de San Marcos ubicada en El Paso, Texas. En su estancia, el Padre Solalinde celebro dos misas en las cuales nos dijo que como cristianos, nuestra tarea más importante era el cuidar y desarrollar nuestras relación con los demás. Él nos decía que debíamos dejarnos de tantos actos piadosos que como católicos tenemos y poner en práctica el evangelio de Jesús.

Esto me hizo pensar en que tan curioso es que nosotros como
católicos nos preocupamos tanto por cosas tan superficiales que nos olvidamos de cuidar y proteger a los más necesitados y oprimidos. Nos olvidamos de Dios por cosas de Dios, y nos encerramos en nuestro mundo y en nuestra burbujita de cristal. Preferimos llevar una fe vana y sin vida que una llena de la presencia de Dios. Rezamos, rezamos y rezamos pero a la hora de la hora somos como Herodes que no quiso ponerse en marcha para ir a adorar a Jesús, aquel rey que había nacido.


Preferimos que alguien más valla y lo adore y después queremos
que vengan y nos platiquen lo bonito que estuvo sin tener que mover nuestro trasero del asiento. Pero esto no debería de ser así. Como lo dice el Sacerdote Católico Monseñor Arturo Bañuelas, “el rosario todos lo sabemos rezar. Ahora toca dejarlo al lado por un ratito y ensuciarnos las manos ayudando a los más pobre y necesitados.


Miren, su Santidad el Papa Francisco recientemente termino su viaje por América Latina el cual había iniciado desde el pasado 6 de Julio del 2015 y que concluyó el 12 de Julio del mismo año. En este viaje, el Sumo Pontífice visito los países de Ecuador, Bolivia y Paraguay; Y como había de esperarse, el Papa no pudo ocultar su sonrisa y se mostró feliz de haber podido regresar a América Latina de donde es proveniente. A lo largo de toda la semana que duro su visita en el continente Americano, El Papa de los pobres como muchos le llaman, celebro numerosas misas, y dio múltiples discursos.
El Papa en su discurso inicial al llegar a Ecuador nos recordaba lo que les acabo de decir. Él decía: “Nosotros, los cristianos, identificamos a Jesucristo con el sol, y a la luna con la Iglesia y la Luna no tiene luz propia y si la Luna se esconde del Sol se vuelve oscura. El Sol es Jesucristo y si la Iglesia se aparta o se esconde de Jesucristo se vuelve oscura y no da testimonio.” Muchos de nosotros creyentes nos hemos apartado de Dios y hemos dejado que la Luz de Cristo que nos envolvía se apague. Es por eso que tenemos nuevamente que convertirnos y dejarnos abrazar por ese Dios de amor que derrama sus bendiciones sobre nosotros y nos hace vibrar al llenarnos de amor y felicidad.
Dejemos a un lado tantas críticas y peleas, solo así nos podremos abrazar todos como hermanos y hermanas en el amor. Pero si no lo hacemos, si criticamos, si juzgamos, si peleamos, si nos alejamos de la luz, nos volvemos egoístas. Caemos en el mismo juego de tantas personas capitalistas que solo se preocupar por obtener dinero sin importar la explotación de tantas personas pobres y marginadas. Caemos como lo dice el Papa Francisco en el juego del descarte. Esclavizamos el corazón. “Porque todos sabemos que en el mundo hay tantos lazos que nos atan el corazón y no dejan que el corazón sea libre: la explotación, la falta de medios para sobrevivir, la drogadicción, la tristeza, todas esas cosas nos quitan la libertad.
El ir a la iglesia, el ir a misa, el rezar no sirve de nada si no ponemos en práctica lo que predicamos y escuchamos. No solo se trata de rezar, comulgar e ir a retiros si vivimos en una iglesia encerrados sin salir y sin predicar el evangelio a base de nuestras acciones. Hay tantas personas que mueren de hambre cada día. Y nuestras oraciones no les darán de comer. Hay tantas personas que dependiendo el tiempo mueren de frio o calor. Hay tantos hermanos y hermanas inmigrantes que tienen que escapar de su país natal enfrentándose a tantas adversidades que ni nos podemos imaginar pero los hacemos sentir como basura al llamarlos ilegales, esto sin darnos cuenta que todos somos uno solo. Todos formamos parte de la raza humana. Tal vez suena fuerte todo lo que les digo pero no soy el único que lo piensa. En su viaje a Paraguay el Papa dijo: “Por mas misa de los domingos, si no tenés un corazón solidario, si no sabes lo que pasa en tu pueblo, tu fe es muy débil o es enferma o está muerta. Es una fe sin Cristo, la fe sin solidaridad es una fe sin Cristo, es una fe sin Dios, es una fe sin hermanos.








Si queremos vivir una fe sin hermanos, demos no cuenta que también somos unos huérfanos. Unos huérfanos, porque no tenemos madre. Ni madre, ni padre, ni seres queridos a quienes cuidar y proteger con el amor y trato afectivo que proviene de Dios. Es por eso que yo hoy con un fuerte grito interior me reto y nos retó a todos a que vivamos siempre en el amor. Lo he dicho antes pero lo vuelvo a repetir. Cualquier cosa que no sea amor no existe. Pero si eres una de esas personas que tiene un amor enfermizo dentro de sí, deja ya de ser tan egoísta y no discrimines más. No te quieras creer superior a alguien más pues puede ser que algún día necesites de ellos. Hay que darnos cuenta ya que no podemos seguir creando divisiones, ni rencores, ni guerras, ni peleas. No podemos seguir criticando, juzgando, oprimiendo, o aislando. No podemos discriminar, ni ser racistas, ni sexistas. No podemos pensar que nuestras acciones no afectan a otros cuando todos estamos íntimamente relacionados los unos con los otros.






Tenemos que vivir anhelando y luchando por un mundo unido. Un mundo donde cristianos, musulmanes, budistas, islámicos e hindús podamos todos juntos sentarnos a la mesa a comer como hermanos y hermanas del amor. Un mundo donde los inmigrantes, los pobres, los oprimidos, los aislados, los discriminados, los juzgados, los rechazados y tantas personas oprimidas y explotadas ocupen el lugar central de la sociedad junto con tantas y tantos niñas y niños abandonados y tantos ancianos olvidados. Tengamos todos uno anhelo de esperanza, un anhelo de paz, un anhelo de perdón, un anhelo de amar, un anhelo de unidad.
























En la homilía que dijo el Papa Francisco en Quito, Ecuador durante la santa misa dijo que “El anhelo de unidad supone la dulce y confortadora alegría de evangelizar, la convicción de tener un inmenso bien que comunicar, y que comunicándolo, se arraiga; y cualquier persona que haya vivido esta experiencia adquiere más sensibilidad para las necesidades de los demás (cf. Evangelii Gaudium 9). De ahí, la necesidad de luchar por la inclusión a todos los niveles, luchar por la inclusión a todos los niveles evitando egoísmos, promoviendo la comunicación y el diálogo, incentivando la colaboración. Hay que confiar el corazón al compañero de camino sin recelos, sin desconfianzas. «Confiarse al otro es algo artesanal, porque la paz es algo artesanal» (Evangelii Gaudium 244), es impensable que brille la unidad si la mundanidad espiritual nos hace estar en guerra entre nosotros, en una búsqueda estéril de poder, prestigio, placer o seguridad económica. Y esto a costilla de los más pobres, de los más excluidos de los más indefensos, de los que no pierden su dignidad pese a que se la golpean todos los días. Esta unidad es ya una acción misionera «para que el mundo crea». La evangelización no consiste en hacer proselitismo, el proselitismo es una caricatura de la evangelización, sino evangelizar es atraer con nuestro testimonio a los alejados, es acercarse humildemente a aquellos que se sienten lejos de Dios y en la Iglesia, acercarse a los que se sienten juzgados y condenados a priori por los que se sienten perfectos y puros, acercarnos a los que son temerosos o a los indiferentes para decirles: «El Señor también te llama a ser parte de su pueblo y lo hace con gran respeto y amor» (Evangelii Gaudium 113). Porque nuestro Dios nos respeta hasta en nuestras bajezas y en nuestro pecado. Con qué este llamamiento del Señor, con qué humildad y con qué respeto lo describe en el texto del Apocalipsis: “Mira, estoy a la puerta y llamo, si quieres abrir” No fuerza, no hace saltar la cerradura, simplemente toca el timbre, golpea suavemente y espera, ese es nuestro Dios.


           








Dios es un Dios de amor pero nosotros lo hemos distorsionado. Nos enfocamos más en que somos pecadores, malos, e inútiles que se nos olvida que somos llamados a ser sacerdotes, profetas y reyes. Se nos olvida que Dios nos adquirió de un linaje elegido al más alto precio. Se nos olvida que estamos llamados a la Santidad. Más aún se nos olvida que la santidad la llevamos dentro y solo hace falta manifestarla. Vivimos atrapados en una era del tiempo donde tenemos al dios de la inquisición, y no al Dios que es amor. Hemos distorsionado a Dios al mismo nivel que lo hemos hecho con nuestras vidas, las vidas de los demás, y el medio ambiente. El medio ambiente y a nuestro planeta la tierra también lo hemos descartado. Esto por unas cuantas personas que se creen dueñas de algo que no les pertenece. Se han adueñado de los animales, los bosques, el petróleo, y elementos naturales incluyendo metales y piedras preciosas. Hemos acabado con tantas especies de animales hermosos que antes caminabas en nuestro planeta y nos hemos olvidado nuevamente de lo que en verdad se nos encomendó hacer. Nuevamente el Papa Francisco en este viaje que hizo a América Latina nos dijo que “Ya desde el Génesis, Dios le susurra al hombre esta invitación: cultivar y cuidar. No solo le da la vida, le da la tierra, la creación. No solo le da una pareja y un sinfín de posibilidades. Le hace también una invitación, le da una misión. Lo invita a ser parte de su obra creadora y le dice: ¡cultiva! Te doy las semillas, te doy la tierra, el agua, el sol, te doy tus manos y la de tus hermanos. Ahí lo tienes, es también tuyo. Es un regalo, es un don, es una oferta. No es algo adquirido, no es algo comprado. Nos precede y nos sucederá. Es un don dado por Dios para que con Él podamos hacerlo nuestro. Dios no quiere una creación para sí, para mirarse a sí mismo. Todo lo contrario. La creación, es un don para ser compartido. Es el espacio que Dios nos da, para construir con nosotros, para construir un nosotros. El mundo, la historia, el tiempo es el lugar donde vamos construyendo ese nosotros con Dios, el nosotros con los demás, el nosotros con la tierra. Nuestra vida, siempre esconde esta invitación, una invitación más o menos consciente, que siempre permanece. Pero notemos una peculiaridad. En el relato del Génesis, junto a la palabra cultivar, inmediatamente dice otra: cuidar. Una se explica a partir de la otra. Una va de mano de la otra. No cultiva quien no cuida y no cuida quien no cultiva. No sólo estamos invitados a ser parte de la obra creadora cultivándola, haciéndola crecer, desarrollándola, sino que estamos también invitados a cuidarla, protegerla, custodiarla. Hoy esta invitación se nos impone a la fuerza. Ya no como una mera recomendación, sino como una exigencia que nace «por el daño que provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en la tierra. Hemos crecido pensando tan solo que debíamos “cultivarla” que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados quizás a expoliarla... por eso entre los pobres más abandonados y maltratados, que hay hoy día en el mundo está nuestra oprimida y devastada tierra” (Laudato si’ 2).
           

Es hora de que nos levantemos y luchemos por lo que verdaderamente vale la pena. Cuidemos, amemos y respetemos nos los unos a los otros. Velemos por nuestra casa común que es la tierra y no nos cansemos de hacer el bien. Aun cuando te enojes, ten en cuenta que pronto pasara. Solo sonríe y da amor. La clave de todo es el amor.





Mis queridos y amados jóvenes. Compañeras y compañeros míos, seamos protagonistas. Nosotros somos los que podemos hacer el cambio en este mundo. Dios es quien nos sostiene. Dios es quien nos da la fortaleza de seguir luchando día con día. Dijo el Papa Francisco que “Conocer a Dios es fortaleza, o sea, conocer a Dios, acercarse a Jesús es esperanza y fortaleza; y eso es lo que necesitamos de los jóvenes hoy: jóvenes con esperanza y jóvenes con fortaleza, no queremos jóvenes debiluchos, jóvenes que están “ahí no más”, ni sí ni no, no queremos jóvenes que se cansen rápido y que vivan cansados, con cara de aburridos. Queremos jóvenes fuertes, queremos jóvenes con esperanza y con fortaleza ¿por qué? porque conocen a Jesús, porque conocen a Dios, porque tienen un corazón libre.






Jóvenes, hagamos lio. Dejemos ver que somos el presente del hoy y no el futuro de mañana y pongamos en práctica el lio que nos dice nuestro Papa.


¡Hagan lío! pero también ayuden a arreglar y organizar el lío que hacen. Las dos cosas ¿eh? Hagan lío y organícenlo bien. Un lío que nos dé un corazón libre, un lío que nos dé solidaridad, un lío que nos dé esperanza, un lío que nazca de haber conocido a Jesús y de saber que Dios a quien conocí es mi fortaleza. Ese es, debe ser, el lío que hagan.

Saturday, June 27, 2015

Ama a todos por igual

El día de ayer Viernes 26 de Junio del año 2015, La Suprema Corte de Justicia de Los Estados Unidos de América a declarado constitucional la unión entre parejas del mismo sexo. Y como había de esperarse, esto a desatado reacciones de euforia y rencor entre distintos grupos.

Por un lado tenemos a las alegres parejas del mismo sexo que de inmediato empezaron a acudir a las cortes para programar sus bodas, y del otro lado tenemos a grupos religiosos llenos de odio y rencor que ya condenan a estos al infierno.

Hablemos directo... Nada desata mas odio y rencor entre los Cristianos Católicos que el tema de la homosexualidad.
Condenamos, criticamos, juzgamos y básicamente tomamos el papel de Dios al condenar a personas homosexuales al infierno. Pero nos olvidamos de que predicamos que "Dios es amor".
Vamos por el mundo restregando en la cara de otros
"Juan 3:16" pero vivimos enfocados en el crujir y rechinar de dientes. Tal parece que pensamos que todos son culpables menos nosotros.

Para nadie es un secreto que personas homosexuales por mas que quieran o intenten, no pondrán engendrar. Y para nadie es un secreto que no puedes construir un mueble ni con dos tornillos ni con dos tuercas. Siempre necesitaras un tornillo y una tuerca. Uno es complemento del otro pero no por eso, nos podemos creer superiores a ellos y discriminarlos y rechazarlos.

Si como Cristianos Católicos no creemos en el matrimonió entre parejas del mismo sexo, esta bien pero no te quieras creer Dios y quitarle el valor y dignidad a una persona que vale igual que tu. No pisotees y hagas sentir como basura a alguien que al igual que tu trata de ser feliz y encontrar el camino correcto de la vida.

¿Que esta mas mal?
¿Que personas del mismo sexo se quieran unir en matrimonio, o que personas que dicen llamarse Cristiano Católicos las estén juzgando?
O mas aun, ¿que haya personas que lleven mas de tres matrimonios diciendo que el matrimonio es algo sagrado?

La verdad no se, ni me interesa. Lo que si digo es que debemos amar y respetar a cualquier persona por igual.
Da te el tiempo de conocer y aprender de aquellos a quienes llamas anormales y convive con ellos. Talvez te des cuenta que son excelentes personas. Talvez, hasta llegues a estar de acuerdo con lo que dijo el Papa Francisco junto con Obispos del mundo entero en el Sínodo Extraordinario de las Familias, y eso es que las personas homosexuales tienen muchos dones y talentos que ofrecer a la iglesia.
Da amor, vive en el amor, derrama amor, refleja amor, se amor.
Déjate ya de tanto rencor, odio, criticas, maldiciones, discriminaciones y opresiones. Y mejor di como el sucesor de Pedro y Vicario de Cristo (El Papa Francisco):
"¿Quien soy yo para juzgar?"

Thursday, June 25, 2015

Gracias...

En su exhortación apostólica titulada Evangelii Gaudium, su santidad el papa Francisco escribe a finales del párrafo numero 13  lo siguiente:
"El creyente es  fundamentalmente «memorioso»."
Por consiguiente, a esto se le agrega o se le puede agregar el hecho de que un cristiano tiene que ser fundamentalmente agradecido.

¿Agradecido con Dios? ¿Agradecido con los demás? ¿Agradecido con quién?
Pues bien, un cristiano tiene que ser fundamentalmente agradecido con todos y todo.
Principalmente como muchos lo tenemos en cuenta, nuestro agradecimiento tiene que ser con Dios que es el amado y nos da cada día la oportunidad de servirle y hacer su amor presente aquí en la tierra.

¿Y por qué estar agradecidos con Dios si no lo vemos? 
Tal vez no lo vemos, pero sabemos que existe y él es quien nos concede vida y salud. Él es quien día a día nos da la oportunidad de trabajar, estudiar o disfrutar de este mundo donde vivimos.

Como cristianos tenemos que ver la obra de Dios en cada situación y circunstancia. Y confiar siempre que su plan es mejor al nuestro.
Muchas veces sabemos que la vida es difícil y hay circunstancias que tal vez hasta nos hacen dudar de la existencia de Dios pero en todo eso se encuentra la presencia de Dios oculta. Y tenemos que estar agradecidos.


Tenemos que estar agradecidos con la naturaleza que aunque no es Dios, es parte fundamental en nuestras vidas y estamos en constante unión con ella. Más aun, Dios nos creó por medio de ella.
Estar agradecidos con la naturaleza es cuidar de ella y protegerla para las generaciones futuras. El estar agradecidos con la naturaleza es el admirar las flores, plantas y puestas del sol y saber que Dios fue quien lo creo todo.

Pero eso no es todo, el cristiano tiene que ser agradecido con quienes lo rodean. Más aun, con cada persona sobre la tierra.
Todos estamos íntimamente unidos los unos a los otros y entre más agradecidos seamos los unos con los otros, más paz y amor podremos manifestar a todos aquellos que comparten del mismo cielo y sol con nosotros.

Esto me recuerda cuando una predicadora amiga mía nos decía que la multiplicación de panes y peces manifestada por Jesús manifestaba el mensaje oculto del don de compartir. La multiplicación de panes era el saber que por más odio o reconocer que alguien pudiera guardar contra otra persona, eran capaces de sobrellevar su orgullo y su humanidad y extender su brazo para compartir el pan con aquel que no tenía.
Es así como el agradecimiento se manifiesta y se realiza la obra bondadosa de Dios.

El cuidar y proteger a los más indefensos es cuidar y proteger a Dios mismo. El velar por tantos hermanos inmigrantes, pobres, discapacitados, marginados, aislados, discriminados y oprimidos es ser las manos de ese Jesús que multiplica los panes y los peces para darle de comer a su pueblo y a sus hermanos.

El ser agradecido envuelve un mensaje oculto de caridad, paz, amor, y harmonía. El ser agradecidos contienen en si el saber que todos los pueblos y naciones y todas las personas de cualquier raza o condición somos hermanos y hermanas y por lo tanto debemos tratarnos con dignidad y respeto.


El ser agradecido también es amar a esos amigos que Dios te ha puesto en tu camino. Y no hablo de conocidos, si no de esos a los que podemos llamar mejores amigos.
Incluso Jesús los tenía. Hasta lloro la muerte de uno de ellos. Nunca olvides que Jesús fue humano. Nunca olvides que él te entiende.

El agradecimiento es de esas cosas que todos debemos manifestar.
El agradecimiento te envuelve desde el primer momento de tu vida.

Gracias a tus padres que te concibieron y te cuidaron durante tu niñez.
Gracias a los doctores y enfermeras que ayudaron a que nacieras.
Gracias a aquellos que te cuidaron cuando eras bebe.
Gracias a tus maestros en la escuela y a tantas personas que te han enseñado cosas nuevas.

Gracias a  tus compañeros de clase que alguna vez te ayudaron con la tarea.
Gracias a la educación que has revivido que te ha hecho una persona más preparada.
Gracias a los alimentos que has consumido y que te han dado la fuerza para crecer y desarrollarte.
Gracias a tantos animalitos que han muerto para que tu tengas esos alimentos.
Gracias a tantas personas que trabajan en los campos derramando gruesas gotas de sudor para que tú puedas comer esa frutas o vegetales.
Gracias  por tener vida y salud.
Gracias por los árboles, plantas y flores que limpian el aire para que podamos respirar.
Gracias a tantas personas que han desarrollado automóviles, teléfonos, computados y nuevas tecnologías para usar a nuestro favor.
Gracias a los gobiernos o personas que han hecho posible que podamos estudiar o recibir una educación contribuyendo en la más mínima cantidad de dinero.
Gracias a esos gobernantes honestos y trabajadores que han hecho de nuestros países buenos lugares para vivir.
Gracias a tantos líderes religiosos que nos dan la esperanza de poder vivir como hermanos.
Gracias a empresas que pagan a sus empleados salarios justos.
Gracias a nuestros ancianos queridos y amados que llenan nuestro mundo de sabiduría y enseñanzas.
Gracias a tantos músicos y artistas que han alegrado nuestros días.
Gracias a tantos escritores que han alimentado nuestra imaginación e informado nuestro intelecto.
Gracias a tantos choferes y pilotos que nos han conducido a distintos lugares.
Gracias a por el hogar donde vivimos.
Gracias por la ropa que vestimos.
Gracias por un abrazo o una caricia.
Gracias por una sonrisa.
Gracias a todos aquellos que nos han amado
Gracias a todos aquellos de los que nos hemos enamorado.
Gracias, gracias, gracias a tantas personas, cosas, y actividades que hacen de este mundo un mejor lugar donde vivir.
Y a todos aquellos que no viven en el amor y andan por el mundo haciendo el mal y provocando caos, gracias porque hemos aprendido de sus errores para no hacer lo que ustedes hacen.
Gracias Dios por ser tan bueno y amarnos hasta el extremo...


Thursday, April 30, 2015

Todo es Amor


Es tan curioso cómo vivimos en un mundo donde las personas parecen no amarse. Mas sin embargo no nos damos cuenta que cualquier cosa que no sea amor no existe. Todo en este mundo es amor. Dios es amor. Dios creo todo con amor. ¡En realidad algo que no sea amor es totalmente imposible!

Pienso que muchas veces queremos moldear a Dios a nuestro forma o manera de pensar, pero no nos damos cuenta que sus pensamientos son mucho más superiores a los nuestros, y que somos nosotros los que tenemos que moldearnos a como Dios quiera que seamos. Tenemos que dejar de crear a un Dios vengativo y rencoroso y realmente enfocarnos en el verdadero contexto bíblico que nos dice que Dios es amor.  

Abre tu corazón de par en par y ama hasta que duela. Y cuando duela, ama aún más. No te dejes confundir por tantas cosas malas que pasan en este mundo. La verdad es que pasan más cosas buenas que malas pero nadie les hace caso porque no provocan escándalo. Las personas malas ni malas son. Parecen serlo pero lo que pasa es que se han alejado del amor. Son como un automóvil que se ha quedado sin combustible. Lo peor es que no regresan a llenar su corazón nuevamente.

Tú fuiste creado en el amor, tu vida revuelve alrededor del amor. Tu mirada suelta destellos de amor, y tus palabras son un canto de amor al amado. Cada acción que hagas, cada cosa que digas, es una oración al amado.
Tu vida entera tiene que ser una eterna alabanza para Dios. Tu vida entera como manantial en medio del desierto tiene que dar vida a quien se cruce en tu camino. No pienses en este mundo como si fuera malo o perverso pues no lo es. Hay personas que dicen "¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que vanidad!" pero son aquellos quienes no han logrado descubrir a Dios dentro de su ser. ¿Para qué esperar el cielo después de la muerte si lo puedo empezar a vivir aquí en la tierra?

Imagínate a Dios, cualquier imagen de Dios que quieras usar, ahora imagínate a Dios trabajando con madera. Un Dios carpintero. Esa madera que él tiene en sus manos eres tú. ¿En que te transformaría? ¿En un barco, en un lápiz, en un marco para fotografías, en un mueble, en un edificio? Bien, déjame te digo algo. No importa lo que te hayas imaginado, no importa en qué cosa te haya creado Dios, todo es único y especial porque todo tiene un por qué. Todo tiene un propósito. ¡¡¡Al igual tú!!!

No sé cuándo fue la última vez que te lo dijeron, pero tus vales mucho. Eres especial. Este mundo no sería igual si tú no estuvieras aquí. Eres una persona única, eres una persona como nadie más en este mundo. Dios siempre te abraza con amor. Dios siempre te toma de tu mano. No importa la vida tan difícil que te haya tocado vivir, Dios siempre ha estado contigo. Él te ha creado y destinado para cosas grandes. Él te ha llamado por tu nombre, y no solo eso, te ha dado apellido y es Santidad. A Dios nunca nadie lo demandara por manutención de hijos. Hoy te toca reconocer y aceptar tu dignidad, hoy te toca levantarte y luchar contra todos y contra todo aquello que alguna vez te ha quitado tu paz. Hoy te toca reconocer que Dios es amor, Dios es el amado, Y más que nada que Dios está enamorado de ti. Vive en el amor, vive en Dios. "Si no quieres sufrir, no ames. Pero si no amas, ¿para qué quieres vivir?"

Sueño



Muchas veces parece que todo en nuestra vida va mal, y que nada tiene mejoría. Otras pocas, parece que el peso de nuestros problemas nos aplastara más sin embargo, si buscamos a quien ha vencido todo, nuestra alegría será plena y sin igual. Dios es el amado, y en el amor no hay temor. Pero si nos alejamos del amor, nada es igual. En esta vida soñar no cuesta nada, y es por eso que sueño con un mundo mejor.

Yo sueño con un mundo en el cual no haya lugar para criticarnos o juzgarnos. Sabes, si no te amas, si no te respetas, si no te aceptas como eres, y si no logras descubrir la presencia de Dios en tu vida, nunca lograras descubrir la presencia de Dios en los demás.

Para te frente al espejo y date cuenta que a quien vez es un hijo/a de Dios. Deja ya de juzgar. No ensucies la dignidad de otros solo porque tú no te aceptas como hijo/a de Dios y por qué no eres feliz.

Yo sueño con un mundo en el cual nuestros ansíanos puedan ser valorados y respetados, y no considerados cargas o malestares. Nuestros ansíanos tienen tanto que enseñarnos pero creo que pocas veces le ponemos atención a tanta sabiduría que tienen por dar.

Sueño con un mundo donde las personas discapacitadas y enfermas sean valoradas, respetadas y aceptadas. Las consideramos diferentes pero ni una definición concreta tenemos de la palabra normal. Dejemos de discriminar.

Dejemos de discriminar pues sueño con un mundo en el cual la marca de la ropa que traigamos puesta no importe. Sueño con un mundo donde los seres humanos nos amemos, respetemos, cuidemos, y velemos unos por otros.

Sueño con un mundo donde dejemos de juzgar a las personas por su nacionalidad, color de piel, nivel económico, religión, orientación sexual, raza, genero, lengua, culturas y creencias.

Oh que mundo tan hermoso con el que sueño donde todos unidos tomados de las manos podamos esforzarnos por construir un mundo mejor. O qué mundo tan hermoso con el que seño donde todos con amor en Dios y hermanos del amor podamos compartir nuestra comida con el que no tiene. Oh que mundo tan hermoso con el que sueño donde la paz y el amor no se buscan por que todo es paz y amor.

Tenemos que amarnos, respetarnos, querernos, y aceptarnos como somos para poder amar a los que nos rodean. Dios que es amor nos ha creado a su imagen y por lo tanto nosotros no somos más que amor y no debemos dar más que amor.

Y no te preocupes, no tengas miedo, el amor nunca se te agotara. Dios como una mina de oro inagotable, rellenara tu corazón de amor una y otra vez. Aun si estas teniendo un mal día, tan solo recuerda que Dios te ama y que la persona que está en seguida de ti puede ser la última a quien puedas expresarle ese amor que llevas dentro.
 

Thursday, April 16, 2015

Ayúdame a Ayudar

Señor mío.
Amado mío.
Te quiero pedir perdón por no ser la persona que esperabas que fuera, y por en veces hacer cosas que van contra tu voluntad.
Pero más que eso, quiero decirte mi Señor que aunque a veces te ofenda, tú eres a quien más amo en este mundo.
La vida sin ti no sería igual, pues tu eres la razón de mi existir.
Quiero descubrirte en cada ser sobre la tierra.
Quiero amarte y dar amor sin medida a quien me rodea.
Señor, sé que no soy perfecto, mas sin embargo sé que el no serlo me hace serlo.
Has crecer dentro de mi señor ese deseo que me impulsa a ayudar y soñar con un mundo mejor. Ayúdame a ayudar a tantas personas que son explotadas por una sociedad capitalista y egoísta. Ayúdame a ayudar a tantos hermanos.
Ayúdame a ayudar a tantos enfermos, inmigrantes, discapacitados, discriminados, y explotados.
Ayúdame a ser el cambio para que todos podamos reconocer que somos hermanos y que no importa la lengua, raza, nación, orientación sexual, religión, color de piel, nivel económico, edad, o estado de salud.
Ayúdame señor a promover el rostro de Cristo en cada persona para que juntos nos amemos, respetemos y tratemos con cariño, y respeto.
Gracias Señor por vivir en mí y hacerme participar de tu santidad eterna.
Soy importante y valgo mucho, pues soy un hijo de Dios.

Amen 

Disconformidad sobre seminarios y algunas congregaciones


¡Hola a todos!


Tengo mucho que no escribo, y el día de hoy con el afán de mantenerme despierto en el trabajo, he decidido hacerlo. Hace unas semanas en mi página de Facebook, escribí que estaba decepcionado de algunos seminarios y de algunas congregaciones católicas. Pues bien, les diré por qué.

Primeramente, siento que en los seminarios por los últimos tiempos, se han dedicado a formar seminaristas que encajan en el sistema, en lugar de formar seminaristas que se preocupen por llevar el evangelio a los pobres y necesitados. Hoy en día hay sacerdotes que hasta parece que se preocupan más por su apariencia que por mostrar el rostro misericordioso de Dios a los más necesitados.

Algo que me ha hecho decepcionarme de los seminarios, primeramente es el costo. Ese costo que no demuestra a una iglesia pobre para los pobres. Segundo, es el hecho de lo mal que tratan a seminaristas enfermos. Coincido en que un seminarista sano pudiera llegar a ser un sacerdote sano, y por lo tanto rendir más y dar más frutos pero no deberíamos negarle una oportunidad a las personas tan solo porque no están del todo sanas. Creo que todos valemos por igual no importa la raza, lenguaje, nación, nivel económico, salud, o etc. Miren, les diré por qué digo esto. Tengo una miga que anhela ser religiosa pero por tener que tomar medicamentos un poco costosos, ha sido rechazada por 7 congregaciones. Para mí el medicamento no debería ser excusa para rechazar a alguien. Sé que muchas congregaciones viven de donaciones pero también sé que hay otras que no tienen tantos problemas económicos. Para mí, el rechazar a una persona enferma (pero que no está moribunda) es ir en contra del mandamiento que promueve el don de la vida. Para mí, es rechazar la dignidad y valor de un ser humano que aún tiene mucho que ofrecer.

Gracias a Dios mi amiga después de haber sido rechazada por 7 congregaciones y haber mandado cartas como a otras 7 congregaciones más, al fin parece que una congregación no ha encontrado impedimento para ayudarla a discernir una vocación religiosa o incluso, hasta de aceptarla con ellas. Ahora, otra cosa que me ha decepcionado mucho de algunos seminarios, es la falta de caridad con la que tratan a seminaristas inmigrantes o seminaristas con diferentes culturas o características. (Esto en seminarios de Estados Unidos claro.)

Esto no lo digo por mí, aunque se puede decir que si lo llegue a presenciar y a experimentar.

Pero bueno, esto más que nada lo digo por otro amigo mío. Él era un Seminarista mexicano estudiando en el estado de Missouri. Mi amigo fue religioso (de congregación) por muchos años y llego a sentir que Dios lo llamaba para dar más de él. Por lo cual salió de su congregación para entrar al seminario.
            De México lo mandaron a Estados Unidos y el en realidad, por sus estudios como religioso, ya se encontraba casi listo para ser ordenado sacerdote. Solo había un impedimento. El ser sacerdote en Estados Unidos requería que el supiese bien el inglés. Su diócesis por lo tanto, lo mando a tomar clases de inglés. El por supuesto en unos semestres aprendió este lenguaje. Hasta llego a pasar el TOEFL (el examen de inglés requerido para estudiantes internacionales que ingresan a universidades estadounidenses.) Mas sin embargo, para el obispo de mi amigo, esto no fue suficiente para ordenarlo, y le requerían que aprendiese ingles a la perfección.
Mi amigo, les aseguro habla un muy buen inglés. Tal vez con  un acento pero nada que impida la comunicación. Bueno, al fin a mi amigo solo le dieron largas sobre su ordenación, y en plena Semana Santa decidieron decirle que ya no continuaba más en el seminario.
Cuando me conto, fue un dolor y una tristeza muy grande para mí porque estoy seguro que le negaron la oportunidad de ser un excelente sacerdote.
Ahora mi amigo ha regresado a Chiapas, su tierra, y ruego a Dios que encuentre una diócesis en México que lo acepte para que pronto sea ordenado y que la iglesia pueda contar con un sacerdote comprometido con la gente necesitada.

¡Dios los bendiga! - Andres